Asociación de padres
Presentación de la Federación Española de Padres de niños con cáncer
Cuando hablamos de cáncer infantil, englobamos diferentes enfermedades neoplásicas que afectan a los niños. Cada enfermedad es diferente, cada familia es diferente, cada niño es diferente: el cáncer infantil no es una estadística, es una realidad que se vive día a día.
Cuando un niño enferma de cáncer, él y su familia deben hacer frente a una grave dolencia pero también a una serie de problemas sociales que se derivan de este diagnóstico. No sólo los aspectos médicos son prioritarios para dar respuesta a una situación tan compleja y específica como es el cáncer infantil. Es necesaria una atención integral que contemple otros aspectos: información, atención psicológica, apoyo socioeconómico, educación...Y no sólo los niños han de ser sujetos de esta atención, ya que todo el entorno familiar sufre las consecuencias del diagnóstico.
La sociedad conoce la gravedad de la enfermedad, la dureza de los tratamientos y tratándose de niños suele mostrarse especialmente sensible pero no siempre expresa de forma positiva sus sentimientos ante la enfermedad. La lástima es poco productiva y a la larga supone un problema añadido en el proceso de normalización de la vida del niño.
Es en la década de los ochenta cuando surgen por toda España asociaciones de padres de niños con cáncer con el objetivo de solventar todas aquellas carencias que no estaban debidamente cubiertas por las administraciones públicas correspondientes. La coincidencia en sus objetivos y el hecho de que los niños deben ser tratados en hospitales de referencia situados fuera de sus Comunidades de origen, motivó que en 1990 nueve asociaciones constituyesen la FEDERACIÓN ESPAÑOLA DE PADRES DE NIÑOS CON CÁNCER.
